LA PRINCESA DE TARÍMBARO

Crónicas del Espíritu
LA PRINCESA DE TARÍMBARO
Iván Juárez Popoca
Era sorprendente para los mexicas que Malinalli tomara la palabra a lado de Hernán Cortés. Ella jugó un papel crucial como intérprete, compañera y asesora del conquistador.
En un mundo donde las mujeres podían ser regaladas cual si fueran objetos, la influencia de ella debió ser algo difícil de comprender.
Después de la caída de Tenochtitlan, algunas indígenas jugaron papeles de importancia en la formación y desarrollo de la Nueva España. Inclusive surgió el término “Cacica” (femenino de “Cacique”) para nombrar a señoras con poder que obligaron a repensar las modalidades del patriarcado.
Una voz poderosa fue la de Isabel Beatriz de Castillejo Inahuatzi, princesa purépecha, hermana de Tanganxoán II, último Caltzontzin de los tarascos. El nombre hispano se debe a que era común que los indígenas adoptaran nombres españoles como resultado de la evangelización y el mestizaje cultural.
Inahuatzi también tuvo que afrontar el derrumbe de un mundo y el surgimiento de otro; tuvo que tener la fortaleza y la sabiduría necesarias para proteger su tradición y los intereses de su gente.
Merced a que supo negociar y defender su legitimidad, conservó, entre otros privilegios, la propiedad del Valle de Tarímbaro que le fue confirmada por la cédula real expedida por Carlos V en 1545. Aprovechando esto la propietaria convocó a las aldeas cercanas y fundó Nuevo Tarímbaro, cuyos primeros habitantes se dedicaron a la agricultura y a la elaboración del pulque: bebida sagrada y de gran importancia cultural.
Ya en 1529 habían llegado los franciscanos quienes construyeron el templo del lugar, por lo que podemos inferir que la fundadora tuvo que interactuar con los frailes, apoyando a la nueva religión, pero también abogando por la protección a los miembros de su pueblo ante el abuso de personajes como Nuño de Gúzman quien asesinó al hermano de Inahuatzi, provocó rebeliones y acabó siendo encarcelado por la corona.
La visión y liderazgo de la noble mujer, en una etapa por demás convulsa, permanecen hasta la fecha en una comunidad que ha crecido y tiene un lugar importante entre los lugares productivos del estado. Tan es así, que en la actualidad, el ayuntamiento de Tarímbaro ha realizado homenajes a doña Isabel, incluyendo la presea que lleva su nombre.



