Un informe con interrogantes

El Espejo
Un informe con interrogantes
Galia Razo
Se rindió un Informe en días pasados. El primero de un segundo período de administración Municipal. Lejos ya de una curva de aprendizaje. ¿Hay acaso, a estas alturas, un estilo desarrollado para gobernar? Quizá. Hablo del primer informe que rindió César Prieto Gallardo, en su segundo período como presidente municipal de Salamanca.
El punto medular de esta rendición de cuentas fue el anuncio de que se realizarán 41 acciones en materia de obra pública algunas de las cuales “ya están contratadas y en proceso de desarrollo”.
Se refería a la construcción de nuevos parques en las colonias 18 de Marzo y Jardines del Sol, así como a la creación de una trotapista y una cancha de usos múltiples en la colonia El Olimpo.
También mencionó la rehabilitación del Jardín de Valtierrilla y la adquisición de un terreno para la construcción de un nuevo mercado, mientras los locatarios del actual Tomasa Esteves claman por mantenimiento y seguridad. En este último caso lo hace toda la población.
El informe pues, no dio cuenta de obras realizadas, sino de las que realizará, muestra clara de que en su anterior administración no proyectó obras de gran envergadura, transformadoras, sino apenas paliativos ornamentales por aquí y por allá, para la “reconstrucción del tejido social”.
Es aquí donde duele el tema, pues habiendo hecho hincapié el mismo alcalde, de que era el primer presidente reelecto (por lo menos de manera inmediata y porque las reglas electorales así lo permiten ahora), y teniendo una segunda oportunidad de realizar mejoras notables por el municipio, no hay la intención, tal vez ni siquiera las ganas.
Y si todo esto es señalable, hay otro aspecto que llama la atención y es el hecho de que, contrario a sus anteriores informes realizados en la plaza cívica Hidalgo, abierto a toda la población y con bastante parafernalia, ahora al más puro estilo Sheinbaum, encerró este rendir de cuentas a un recinto como es el claustro menor de San Agustín, con acceso filtrado y donde -seguramente intención fundamental- no fuera a ser incomodado con algún reclamo ¿o por qué la selectividad de asistentes?
Esta decisión se antoja a un levantar cercos, de por sí existentes, desde que personajes clave en su administración han renunciado, desde que sus otrora incondicionales ahora le cuestionan, desde que hay que asumir responsabilidades por lo realizado y más aún, por lo no realizado.
Transita ya su tiempo hacia un segundo año de administración. ¿Irá a aprovecharlo o lo seguirá dilapidando como hasta el momento?



