Desde la Azotea de OriónEl opinadero

¿A quién pertenece la luna?

Desde la Azotea de Orión

¿A quién pertenece la luna?

Braulio Guerra Urbiola

 

Les quiero compartir, ahora que estará de moda la luna por mucho tiempo, ahora que decidimos quedarnos con la luna y la veremos por mucho tiempo, esta fotografía que hice de la diosa Artemisa, así como se nombró a la diosa, hermana de Apolo, hija de Leto y de Zeus.

Hemos decidido que la luna sea nuestra… pero ¿de quién realmente?

Aquí se mezclan dos pasiones que se entrelazan entre mi profesión como jurista, mi amor por el derecho y mi pasión por el universo. El derecho espacial abrirá nuevas épocas, normas y reglas sobre la propiedad y el destino de la luna y de los astros. De esto hablé en un libro que hace un par de años publiqué, producto de una tesis realizada en un postdoctorado en derecho público, dedicada a los razonamientos jurídicos sobre las implicaciones del derecho en el espacio.

Y mientras tanto, aquí está: nuestra futura casa.

Como diría Mario Benedetti, será nuestra táctica y estrategia. La humanidad tiene definido su rumbo y su futuro, sin abandonar lo importante: la significancia de un planeta maravilloso como es la Tierra, el cual los seres humanos pudieron observar desde la distancia entre 400,000 y 406,000 kilómetros. Esa distancia, en nuestro sistema solar, es apenas como habernos bajado de la cama; no es ni siquiera un paso dentro de nuestra recámara galáctica.

La luna estará de moda, y mucho se hablará de ella, porque ahí hemos puesto nuestro destino como humanidad. Pero no olvidemos que nuestro origen, nuestras raíces, están aquí, en este planeta donde por miles de años, generaciones enteras  más de 100,000 seres humanos han observado ese esferoide luminoso y blanco que marcó estaciones, que creó el reloj cósmico y que nos dio estabilidad en mareas, tormentas y condiciones para propiciar la vida.

La luna, en su origen, es también una historia violenta y extraordinaria: la colisión de un cuerpo planetario “Theia” con la Tierra. De ese impacto surgieron fragmentos de roca y polvo y le pusieron un anillo de compromiso a nuestro planeta, en una danza casi eterna por su enorme conexión que los mantiene juntos a ambos astros, y que con el tiempo se agruparon hasta dar origen a lo que hoy conocemos como nuestra luna.

Hoy sólo vemos una de sus caras, porque la Tierra y la luna quedaron sincronizadas, girando al mismo ritmo, en un equilibrio perfecto. En algún momento, fueron una sola cosa.

Espero que esta imagen refleje luz, pero también historia. Que cada vez que miremos la luna, podamos ver en ella no sólo un destino, sino un espejo de nuestro origen.

Datos técnicos:
Takahashi FSQ-106ED
Cámara ZWO ASI 2600
Montura ZWO AM5
Procesado con AutoStakkert, RegiStax, PixInsight e IMPPG

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