IDEOLOGÍA Y MANIPULACIÓN SOCIAL

Ecos del Espíritu
IDEOLOGÍA Y MANIPULACIÓN SOCIAL
Iván Juárez Popoca
La ideología consiste en una serie de ideas que caracterizan a una persona o a un grupo y que son transmitidas doctrinariamente.
El ser humano que busca la verdad procura investigar a fondo los hechos, se basa en el razonamiento y en su experiencia: cuestiona todo. Solamente acepta las ideas de otros si las ha hecho suyas por medio de la comprobación, el sentido común y el contacto con sus emociones.
El hombre libre no basa su concepción del mundo en lo que dice un libro, una iglesia, un partido o un líder político. Y emanciparse no es fácil, porque nos han condicionado, porque estamos dormidos y somos objeto de la manipulación de los que detentan el poder o de una élite que busca imponer su pensamiento. Es necesario observar -empezando por la observación de nosotros mismos- y entender cómo funciona la mente y las fuerzas del poder que buscan controlar a las mayorías. Sólo mediante la meditación y el conocimiento de nosotros mismos podemos alejarnos de la mecanicidad, dejar de ser parte de un rebaño sumiso.
Desde que eres un bebé te programan con una serie de ideas que la mayor parte de las veces no tienen nada que ver con la realidad. Ya de adulto te manipulan con la ideología, y en nombre de esta los hombres se hincan ante el demagogo, las masas son manipuladas, los soldados van a guerras fratricidas, los miembros de una corriente odian y asumen que son los buenos de la película.
Para salir de la Matrix intelectual en la que nos encarcelan es necesario entrar en contacto con los valores esenciales de la humanidad, cotejar las ideas propias y las de los demás con los hechos y no dejarse arrastrar por los políticos, líderes religiosos deshonestos y demás individuos que ni se conocen, ni quieren que te conozcas: solamente responden a su ambición de poder y a su espíritu narcisista.
No es una tarea fácil y quizá sea imposible liberarse del todo, pero vale la pena dar la lucha.
Se requerirá hacer un esfuerzo por librarnos de las ideologías que nos dividen en “buenos y malos”, “de derecha o de izquierda”, etc. Y después nos venden utopías para que seamos sus soldados. Solamente saliendo de la jaula podremos volar: ser auténticos y responsables.
Desde luego que podremos equivocarnos, pero nuestros errores serán propios y no el producto de una mala programación.



