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El metro

Pedro Ramón Reyes Maza

El martes 19 de junio de 1967, durante el mandato del Lic. Gustavo Díaz Ordaz, en el cruce de Avenida Chapultepec y Bucareli, México acudía puntual a una más de sus citas con la modernidad y el progreso, dentro del marco del llamado “Milagro Económico Mexicano.

El entonces Regente de la Ciudad, Alfonso Corona del Rosal, realizó el primer “taladrazo” de una obra monumental como no se había hecho ninguna otra en nuestro país y que lo pondría por muchos años a la vanguardia de los países latinoamericanos (junto con Argentina que en 1913 había inaugurado el de Buenos Aires), y a la altura de unos cuantos del llamado “Primer Mundo”. Esa mañana comenzó la construcción del llamado Metro de la Ciudad de México.

En abril de 1967, se publicó el Decreto de Construcción para la creación de un Organismo Público Descentralizado denominado Sistema de Transporte Colectivo (SCT), cuyo objetivo es la “operación y explotación de un tren rápido, movido por energía eléctrica, con recorrido subterráneo, de superficie y elevado para dar movilidad a usuarios del Distrito Federal y la zona Metropolitana del Valle de México”,

El 4 de septiembre de 1969 se llevó a cabo el recorrido inaugural entre las estaciones Chapultepec y Zaragoza. Desde el inicio, el SCT fue llamado coloquialmente “Metro” por la abreviatura de “tren Metropolitano” y porque en muchos países se le conoce de esa manera.

El Metro era un transporte limpio, puntual, eficiente, con una gran capacidad de movilización (en el continente americano solo estaba por debajo del de Nueva York), pero la mala administración, el vandalismo, los accidentes, la falta de mantenimiento, las fallas estructurales y muchos otros factores más han contribuido a que un día síí y otro también, se presenten “incidentes atípicos” como han calificado las autoridades a las fallas registradas.

Para evitar estos “incidentes atípicos” o presuntos sabotajes, el gobierno federal ha desplegado 6,60 elementos de la Guardia Nacional militarizando así el más importante medio de movilización en la CDMX (a estas alturas resulta ofensivo sostener que la GN es un ente civil)

Cierto, los elementos de la Guardia Nacional están desarmados, pero aun así su presencia resulta intimidante y, además, realizan acciones de inteligencia prohibidas por la Constitución al fotografiar y. grabar en video a los usuarios sin su consentimiento, sin una orden judicial y sin saber a ciencia cierta qué hacen con esas fotografías y videos.

Reitero: Cierto, están desarmados. ¿pero, qué garantiza que no en un momento dado (toco madera) se les autorice a portar sus armas de cargo?

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