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Samba y pan de queso: viajar a Brasil en invierno

Por Gonzalo Enrique Bernal Rivas

¿Viajarás a Brasil próximamente? ¿Brasil llama tu atención como un destino vacacional? ¿Has

viajado a Brasil y te gustaría recordar tu visita? Si tu respuesta fue afirmativa a cualquiera de estas

tres preguntas seguramente te interesará leer estás líneas en las que te haremos algunas

recomendaciones para que la visita a este país sea todo un éxito y también te presentaremos tres

lugares imperdibles durante tu visita a Sao Paulo y Belo Horizonte.

Comencemos por el vuelo. No se requiere visa para que los mexicanos viajemos a Brasil y no es

necesaria ninguna vacuna, excepto si viajas al Amazonas (tendrás que ponerte la vacuna de la

fiebre amarilla). Es posible que nos sintamos cercanos a Brasil por ser también latinoamericanos,

pero ir a Brasil desde México implica un vuelo de nueve horas, es decir, es tan lejano como ir a

Europa, aunque a un menor costo. Desde Sao Paulo se puede viajar a varias ciudades brasileñas

por lo que si vas a hacer una escala ahí te sugerimos alargarla de un par de horas a un par de días

(o si es posible un poco más) para ver esta metrópoli antes de continuar tu viaje.

Un aspecto importante es el cambio de divisas. El real es la moneda de Brasil y equivale

aproximadamente a 3.5 pesos mexicanos actualmente (julio de 2023). Nuestra sugerencia es la de

siempre, no cambies dinero antes de viajar. Es mejor que, una vez que hayas alcanzado tu destino,

retires dinero en la moneda local de un cajero automático. La comisión que te cobrarán por

disponer efectivo en el extranjero será siempre más baja de lo que perderás por el cambio de

moneda en cualquier casa de cambio.

Sobre el hospedaje en el caso particular de Sao Paulo te sugerimos no quedarte en el centro de la

ciudad que actualmente tiene una gran población de vagabundos (aunque teóricamente son

inofensivos). Es mejor alojarse en la Avenida Paulista o en Alameda Santos y moverse en metro.

Este medio de transporte se encuentra en excelente estado en Sao Paulo, es barato (unos quince

pesos mexicanos por viaje) y rápido. Si tomas esta decisión podrás salir en la noche con más

tranquilidad. En otras ciudades como Belo Horizonte, el transporte no es tan eficiente, por lo que

quedarse fuera del centro implicará perderse más. Aún así es mejor quedarse en otra zona como

Savassi.

Otro aspecto importante es la comunicación. Pocas personas hablan otro idioma además del

portugués en las ciudades brasileñas, incluso en las ciudades más cosmopolitas como Sau Paulo.

Así que si no hablas ese idioma será difícil conseguir cualquier tipo de información de la gente

local. Si no tomas un curso de portugués antes de viajar a Sao Paulo es muy recomendable saber

los días de la semana en portugués porque de eso depende conocer los horarios de visita de los

diversos atractivos turísticos. ¿Otras palabras útiles? Banheiro (baño) y pão de queijo (pan de

queso), una especialidad local que debes probar.

Finalmente, el clima. No olvides que las estaciones del año están invertidas en el hemisferio sur. Si

viajas a Sao Paulo en junio como nosotros será invierno. Lleva contigo la ropa que te pondrías en

otoño en Guanajuato para que tu visita sea más agradable. Por supuesto hay cambios de clima de

acuerdo con cada localidad y el territorio brasileño es enorme. Verifica las predicciones climáticas

antes de viajar para estar preparado. Belo Horizonte en junio, por ejemplo, tienes temperaturas

un poco más cálidas que las de Sao Paulo.

 

¿Qué visitar en Sao Paulo? Por supuesto, depende de los gustos personales, pero hay tres

experiencias que no puedes dejar pasar: 1) probar un postre en el café del Teatro Municipal (y ver

el interior del teatro); 2) visitar el Museo de Ipiranga (solamente con ver este museo el viaje a

Brasil vale la pena); 3) tomar una copa en el bar ubicado en la bóveda del antiguo Banco del

Estado, hoy el Faro Santander (también puedes subir al mirador).

Los imperdibles de Belo Horizonte: 1) caminar por la Plaza de la Libertad (si no tienes tiempo para

visitar todos los museos que la rodean, el Centro Cultural Banco de Brasil es la mejor opción); 2)

pasear por el lago Pampulha (a sus orillas está la Iglesia de San Francisco y el Salón de baile

diseñados por Oscar Niemeyer); 3) comprar en el mercado central.

Esperamos que estas recomendaciones sean suficientes para poner a Brasil en tu lista de países

por visitar o a recordar lo que ya has visto. Nosotros regresaríamos a Brasil, ¿y tú?

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