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Salamanca y el extraño caso del presidente ausente

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Salamanca y el extraño caso del presidente ausente

Galia Razo

Salamanca, municipio enclavado en el corazón de Guanajuato, vive el extraño y singular caso de un presidente municipal ausente la mayor parte del tiempo.

Comencemos señalando -y si usted es salmantino lo sabe bien-, que César Prieto Gallardo, joven político que habiendo ganado las elecciones municipales bajo las siglas de Morena, presidió la administración durante el período 2021-2024, sin haber entregado resultados palpables  a la ciudadanía.

Cuando se llegó el siguiente ciclo electoral y estando permitida la reelección, luego de una reñida pugna al interior de su casa política, logró volver a ser el candidato y ganó nuevamente las elecciones para desempeñarse en el período 2024-2027, sin que haya quedado claro qué compromisos hizo con la población. Tampoco quedaron definidos el día de su toma de protesta celebrada en la Plaza Cívica Hidalgo, donde, por cierto, aquello parecía una fortaleza inexpugable para acceder a presenciar el evento.

Y ahora, al paso de los días -136 al redactar las presentes líneas-, los salmantinos hemos constatado la frecuente ausencia del alcalde, no solo a su oficina, sino a los eventos relevantes del municipio. El más reciente, su presencia física en la reunión de Ayuntamiento, (21F), habiéndola presidido por vía virtual. ¡Claro! Eso está ahora permitido, pero sigue sin cobrar sentido el hecho de haber buscado con denuedo la reelección para estar ausente.

Quizá sea para evitar a los medios y las preguntas sobre la violencia que se ha recrudecido en el municipio, o por no escuchar a una ciudadanía en sus peticiones, o porque ande de viaje en el extranjero preferentemente, o porque esté atendiendo otros asuntos que le son prioritarios.

Solo él sabe sus razones, pero creo que sus asesores, sus cercanos, deberían hacerle ver que tanta ausencia no le beneficia, pues desempeño político suma muchos cuestionamientos, y él es el constructor de su propia figura pública. Por otro lado, también le convendría ver si como herencia a su descendencia, quiere dejar la lección de que el incumplimiento con las responsabilidades adquiridas, construyen figuras respetables.

Y todo lo anterior que manifiesto, no es más que la recopilación de comentarios de la población que parece que no se da cuenta, pero que  está pendiente de esa ausencia que se vuelve notoria… y reprobable.

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