LA MARAVILLOSA SALVACIÓN DE LOS PENEDEJOS

Crónicas del Espíritu
LA MARAVILLOSA SALVACIÓN DE LOS PENEDEJOS
Iván Juárez Popoca
«Pendejo» según el diccionario de la Lengua Española es un vello púbico, pero coloquialmente es alguien tonto, estúpido, cobarde o de vida desordenada.
La verdad es que todos caemos en actitudes y conductas que entran en esa categoría: para empezar no estamos conscientes de nuestra mortalidad y nos la pasamos sufriendo por todo y por nada mientras pasan rápidamente los años, en medio de acciones sin sentido como las de esas personas que ya están al borde de la tumba y se aferran hasta con las uñas a sus propiedades, al poder o a una belleza física que desaparece día a día.
El pendejismo como elemento casi natural de la naturaleza humana fue analizado magistralmente por el filósofo y humorista Hermenegildo L Torres (1901-1990), quien, partiendo de aseveraciones cínicas, acabó dando conferencias sobre sus pendejadas en universidades de México, E.U. y Europa. Además fundó el Partido Único de Pendejos, al que todos pertenecemos por derecho propio, pues si observamos detenidamente nuestras acciones diarias nos daremos cuenta de las grandes y pequeñas pendejadas que cometemos..
Hay personas que se enojan mucho cuando se les ubica como pendejos y es que son “pendejos optimistas”: creen que no son pendejos y rechazan verse en el espejo.
Don Hermenegildo realizó una clasificación de los pendejos que abarca más de cien tipos. Me permitiré mencionar algunos:
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“EL PENDEJO PERSEVERANTE””: año con año sigue haciendo las mismas pendejadas; el ser humano busca llenar su vacío existencial insistiendo en acciones que no tienen sentido. Aquí podemos remitirnos a Albert Camus quien afirma que la vida no tiene sentido y que, cuando mucho, el ser humano puede inventar algo dentro de su imaginación, Y generalmente se cae en un ciclo interminable de yerros y desesperación.
“EL PENDEJO CONVICTO”: Aquél que quiere pasarse de listo, una y otra vez, en un juego en el que, inconscientemente, cuenta con la probabilidad de la caída. Allí tenemos a presos como García Luna, Tomás Yarrington, Javier Duarte, El Chapo Guzmán, Hernán Bermudez, etc.
“EL PENDEJO DEMAGOGO”: Es el que lleva al pueblo a cometer pendejadas: ese populista que manipula a las masas para su propio beneficio y -lo peor- para llevar a cabo caprichos y medidas que resultan perjudiciales para la mayoría.
“EL PENDEJO LÍDER”: Encabeza a los demás pendejos.
“EL PENDEJO TELESCÓPICO”: A este desde lejos se le nota lo pendejo. Tal es el caso de varios integrantes de la Suprema Corte del acordeón, de Javier Duarte, Andy López Beltrán, Xóchitl Gálvez, María Luisa Alcalde, Andrea Chavez, Sandra Cuevas y gente por el estilo. Y hemos de aclarar que el P.U.P. abarca también a las mujeres. Ellas tienden a ser más inteligentes que los hombres, pero -por ejemplo- se enamoran y empiezan con sus pendejadas. Aparte de que son parte de la humanidad. Así que -como dijo el maestro Torres: “pueden pasar inmediatamente por su carnet.”
“EL PENDEJO PETULANTE”: Es el que sabe un montón de pendejadas. Hay personas que han estudiado hasta doctorados y, sin embargo, no se nota que les sirva en la vida cotidiana, aparte de que llegan a afirmar cosas que no tienen la mínima base real ni relación alguna con el sentido común.
“El PENDEJO ENAMORADO”: Es el que adora sus pendejadas. Y no se diga lo fanático que se vuelve cuando se engancha con una persona tóxica; manipula, se arrastra y es capaz de llegar a conductas destructivas.
“EL PENDEJO ECOLÓGICO”: Es pendejo por naturaleza. Ni como ayudarle.
“EL PENDEJO FOSFORESCENTE”: Hasta de noche se vislumbra que es pendejo.
“EL PENDEJO ABÚLICO”: Hace pendejadas sin querer. A veces resulta muy peligroso a pesar de su desidia, o precisamente por ello.
“EL PENDEJO FILOSÓFICO”: Es el que se pregunta el porqué de sus pendejadas. Hay que reconocer que, cuando menos, se da cuenta de sus metidas de pata, aunque no hace gran cosa por enmendarse.
El fundador y miembros del Comité Central del P.U.P. han realizado más de cien clasificaciones y siguen generando algunas nuevas. Yo, humildemente, propongo una más;
“EL PENDEJO SOBERANO”: Es aquél que depende en un ochenta por ciento de la economía de otro, que no cuenta con la fuerza física de su adversario y que además está bajo el poder del crimen organizado, pero que defiende su soberanía e invita a que los demás se enreden en la bandera y se sacrifiquen en nombre de la patria.
Hablando de filosofía, relaciono la tesis de don Hermenegildo con Erasmo de Rotterdam y su “Elogio de la locura”. Debajo de aseveraciones que parecen negativas existe un planteamiento esperanzador; podemos trascender nuestro ego y aceptar que somos imperfectos y que a diario cometemos estupideces; podemos dejar de tomarnos tan en serio y actuar con menos soberbia y más realismo; podemos ser más felices y liberarnos del engaño, quizá no del pendejismo, pero si de ese sentido de importancia que tanto daño nos hace. Hay un elemento paradójico que es una maravilla: en asumir la verdad está la clave de la liberación.
Así que, querido lector si, con humildad y valor, deseas buscar esa emancipación interior, mediante la auto-observación y el análisis, en la red se encuentran los documentos del partido, incluyendo las características de un sinnúmero de tipos que han sido descubiertos por la pendejología.
Y si me preguntan en qué tipo de pendejo me ubico, pues yo diría que soy un “Pendejo Multifacético” porque se me puede incluir en varias clasificaciones.



