Institución legendaria en Salamanca: El asilo de ancianos La Conferencia

¡Es cuanto!
Institución legendaria en Salamanca: El asilo de ancianos La Conferencia
Pedro Ramón Reyes Maza
Mucho antes de la instalación de Mazda en Salamanca (2011); aún no existía la Termoeléctrica (1970); antes de la inauguración de la Refinería “Ing. Antonio M. Amor” (1950); antes de la construcción del kiosco en el (hoy) Jardín de la Constitución (1910); aún no se construía el Teatro Juan Valle (1893); ni estaba en servicio la Estación del Ferrocarril (1880) y más aún, ni siquiera se había construido La Pirami (1873) y desde luego no había edificios, vialidades, seguridad social, escuelas de educación media o superior y la forma de gobierno era muy diferente a la que hoy nos rige… y sin embargo ya existía en Salamanca una Institución que debe llenarnos de orgullo a todos los salmantinos: El asilo para ancianos La Conferencia.
Fundado en 1869 por un grupo de generosas personas encabezadas por Don Cirenio Zavala Cerna, La Conferencia brinda paz, amistad, cuidados, alimentación, medicinas, compañía, seguridad y afecto en lo que seguramente será la última casa habitación en la que vivirán
hasta el último día de su existencia los adultos mayores que allí han encontrado un refugio lleno de atenciones, respeto y camaradería.
Con capacidad para albergar a 20 personas, actualmente La Conferencia hospeda a 15 ancianos, 11 de ellos mujeres y 4 hombres. Atendidos diligentemente por Maricruz Martínez Muñiz y bajo la supervisión de Don Octaviano Lozano Valdivia, el asilo tiene la invaluable ayuda de varios voluntarios, sobre todo jóvenes, que hacen más agradable la estancia de los
abuelitos. El Patronato está presidido por el Arq. Antonio Roa Cosío y aunque cuenta con el apoyo de la administración municipal, de CMAPAS y de varios benefactores, las necesidades de alimentación, vestido y mantenimiento del inmueble son muchas y requieren la participación de más personas altruistas.
Por muchos años, los socios y damas del Club de Leones de Salamanca hemos apoyado al asilo con donativos, alimentos, artículos de limpieza, ropa, convivencia y compañía a las personas allí albergadas. Sin embargo, con motivo de la pandemia nuestra participación se vio limitada. Recientemente, el padre de una familia muy generosa y altruista (que prefiere mantener el anonimato), nos invitó a mi esposa Elsa y a mí para ser intermediarios ante el
asilo y entregar cada mes, alimentos y artículos de uso cotidiano que esta familia aportará durante un año. Con gusto accedimos a tan noble encomienda y esa es la razón por la que hemos vuelto a convivir con los abuelitos de La conferencia. En una próxima entrega, si la editora de Revista Radar lo permite, narraremos los aspectos más humanos de nuestras
visitas a nuestras amigas y amigos de la Tercera Edad.
Y ya que menciono a la Editorial Radar, permítaseme enviar una sincera y afectuosa felicitación a su Directora y a todo el equipo por cumplir 54 años de trabajo ininterrumpido. Y a nuestros amables lectores desearles felices fiestas decembrinas en compañía de sus seres queridos y que 2024 sea un año de éxitos y realizaciones y sobre todo conservar o recuperar la mayor riqueza que tenemos que es la SALUD. Todo lo demás vendrá por añadidura.



