GALLETAS AMENAZANTES

El Espejo
GALLETAS AMENAZANTES
Galia Razo
El mensaje llegó a los celulares de los padres de familia, cuyos infantes asisten a escuelas cercanas al C4 en Salamanca, Gto. Decía:
“Estimados Padres de Familia. Estamos evacuando a petición de las autoridades, los vamos a estar entregando en la primera puerta del C4. Favor de pasar por ellos, gracias.”
Agregaba en otra línea:
“A partir de este momento.”
Eran las 12:12 del día y los padres de familia que los comenzaron a leer se movilizaron para ir por sus hijos. Se conflictuó la zona, pero se atendió la emergencia. No hubo mayores problemas.
Protección Civil informaría poco después: “Derivado de un reporte ciudadano que alertaba sobre la presencia de un paquete sospechoso, personal de la Dirección de Seguridad Pública de Salamanca activó de inmediato los protocolos correspondientes, con el propósito de salvaguardar la integridad de la población, ante la posible existencia de un artefacto explosivo en las inmediaciones del complejo de seguridad C4.
En coordinación con la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), la Dirección de Movilidad y la Unidad Municipal de Protección Civil, se procedió al acordonamiento del área, la evacuación preventiva del personal docente y del alumnado de las instituciones educativas cercanas, así como al cierre temporal de la vialidad en la zona.
Una vez concluidas las acciones correspondientes y aplicados los protocolos de seguridad, se confirmó que el objeto sospechoso era únicamente una caja que contenía residuos sólidos.”
En palabras concretas: resultó ser un paquete de galletas.
Por su parte, las directivas de los centros educativos tuvieron el tino de comunicar lo que ocurrió, pues quien sabe que teorías conspiradoras estaban surgiendo, así que para dar por concluido el asunto mandaron otro mensaje: “Buenas noches papás, les compartimos el vídeo de lo sucedido por la mañana para acabar con los comentarios maliciosos que se han estado propagando.”
Así culminó la amenaza de bomba. Y aunque pareciera cosa de risa, sí, más vale que se haya exagerado en materia de seguridad, no poniendo en riesgo a la gente. Además, es entendible la reacción a como están los tiempos.



