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El proyecto del nuevo mercado para Salamanca ¿será algo más que un render?

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El proyecto del nuevo mercado para Salamanca ¿será algo más que un render?

Galia Razo

La actual administración municipal de Salamanca que encabeza César Prieto Gallardo, ha puesto sobre la mesa la construcción de un nuevo mercado en la calle Cazadora. Sin embargo, lo que comenzó como una propuesta de infraestructura urbana, se ha topado con una realidad compleja que mezcla obstáculos técnicos, sociales y de gestión del tiempo.

Cuando el alcalde mencionó el proyecto sobre la construcción de un nuevo mercado, varias cejas se alzaron, sobre todo las de los comerciantes del mercado Tomasa Esteves y del Barahona, pues consideran -no sin falta de razón- que esos dos centros requieren mejora de infraestructura, primeramente, puesto que ya son obras existentes, y luego de eso, ¿por qué no? planear un nuevo mercado.

Pero como suele ocurrir, no se le pregunta a la gente afín y el presidente municipal siguió con su proyecto. Bueno, al fin y al cabo, una nueva obra no cae mal a la ciudadanía ¿verdad?

Sin embargo, pasado el tiempo y sabiéndose que en esto de la obra pública hay plazos para entregar expedientes, a fin de que se otorguen recursos por parte del Estado, César Prieto tuvo que admitir que el proyecto había sufrido retrasos debido a la incompetencia administrativa y el incumplimiento de requisitos técnicos en el expediente por parte del municipio, lo que provocó que se perdiera el recurso público original y este deberá replantearse.

El argumento es que se debió a “un descuido de oficina” y la no entrega oportuna de los documentos técnicos para las validaciones de enero, por esa razón, el proyecto no avanzó.

Como en esto de los cargos públicos el tiempo corre en contra, Prieto Gallardo señaló, como queriendo hacer pasar por cosa menor el errorcillo de oficina, que ahora se permitirá la inversión privada de un particular que esté dispuesto a ingresar alrededor de 300 millones de pesos.

Sí los comerciantes y algunos ciudadanos habían levantado la ceja, ahora casi lanzaron un ¡oh! de asombro, pues ¿quién será ese audaz y favorecido inversor que haría tal hazaña?  Sin que hubiera pasado mucho tiempo de dicho anuncio, hace apenas unos días (13 de abril), el presidente municipal presentó un hermoso render, es decir, la visualización del proyecto realizado en digital, que además tendrá una cúpula icónica del templo agustino, y hasta espacio para hacer conciertos y eventos semejantes.

Serán 7.3 hectáreas de superficie para el nuevo proyecto, y están ubicadas en la avenida Cazadora, entre los fraccionamientos Bosques del Sur y Del Parque, colindando hasta la calle Tarimoro en la colonia Guanajuato. En este moderno mercado, según se explicó, los locales serán modulares, tendrá una plaza cívica tres veces más grande que la Plazoleta Hidalgo, áreas verdes, foro de actividades culturales, zona de tianguis con capacidad para 250 comerciantes, estacionamientos, área de carga de descarga, terminal de autobuses  y hasta espacios exteriores para posible instalación de un banco y otros comercios, y tal vez una gasolinera municipal, cuyas ganancias irían para apoyo de programas sociales.

Aseguró que será “un distrito comercial que se va a hacer en Salamanca; a los locatarios del mercado les vamos a proponer que se cambien para acá…”

Señaló que el espacio que actualmente ocupa el mercado Tomasa Esteves “lamentablemente ya no está en condiciones de prestar el servicio por problemas de inseguridad, problemas de movilidad, infraestructura, afortunadamente no ha pasado nada malo.” (En efecto, si se refiere a asuntos de infraestructura, porque en cuanto a hechos de violencia, vaya que ha habido acontecimientos).

Categórico afirmaría: “No venimos a generar problemas, venimos a dar soluciones.”

Pero ese el punto, pues los comerciantes no tienen claridad en el proyecto, pues al ser concesionada una parte -dijo el alcalde que el costo sería ahora de 500 millones de pesos, de los cuales 300 serán concesionados al inversor por 15 años- se preguntan cuáles serán las nuevas reglas.

Y como se empezó por el revés, es decir, en lugar de consultar se lanzó el proyecto, y esto ha ocasionado que estos se manifiesten en la presidencia municipal, pues como dijo uno de los interesados: «Este es un proyecto privado, que quieren realizar en un terreno que se compró con el dinero del pueblo; a nosotros se nos quiere imponer un esquema de renta en lugar de concesión, como se debe administrar un mercado, además sin conocer las condiciones a las que nos van a sujetar, mínimo por los próximos 15 años que dure la concesión que se va a entregar a un inversionista anónimo».

Ante tal presión, César Prieto Gallardo anunció que se reunirá con ellos el próximo 28 de abril, y está ese compás de espera que francamente no se ha de deber a una agenda llena de compromisos. Pero siempre será bueno que se dé.

La zona donde se pretende construir el nuevo mercado, está al sur de la ciudad y se señala que existen aquí alrededor de 35% de asentamientos irregulares. Amén de esa circunstancia, surge la duda: ¿alguien ha preguntado su opinión a los vecinos que viven en los fraccionamientos Bosques del Sur y Floresta, sobre el impacto que esto provocaría?

La opinión pública no es que se esté en contra de la obra, está en contra de la falta de claridad y transparencia en cómo se ha venido fraguando este proyecto, en sí es verdad que un terreno municipal se le adjudicará a un particular para que, debido a su inversión, tenga utilidad sobre este.

El render resultó muy bonito, pero ¿pasará de ahí? ¿habrá la suficiente calidad política para tomar decisiones beneficiosas para todos? El tiempo corre.

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