Reseña de la pata de mono y otros cuentos macabros

Gonzalo Enrique Bernal Rivas
William Wymark Jacobs (1863-1943) fue un escritor inglés a quien debemos la existencia del conocido cuento de terror cotidiano “La pata de mono”, escrito en 1902 y también de otros diecisiete relatos que forman parte de la recopilación a la que en esta oportunidad nos referimos. El autor trabajó desde los dieciséis años como funcionario de la oficina de correos del distrito de Wapping en Londres para asegurar su futuro y para hacer más llevadero su deber comenzó a escribir. De los 23 a los 31 años publicó relatos cortos en revistas poco conocidas y usando un pseudónimo, hasta que fue descubierto y sus cuentos fueron publicados individualmente y luego en recopilaciones caracterizadas por su naturaleza cómica y por la aparición de personajes relacionados con el mar. Cuando se publicaron sus dos primeros libros y empezó a ganar fama renunció a su trabajo en el correo para dedicarse por completo a la literatura.
La recopilación que hemos leído, publicada por la editorial Valdemar en 2020, es una selección de relatos de terror escritos por Jacobs y que, como se señala en la introducción del propio libro, tienen como tema central al mal, mismo que no tiene necesariamente la forma de un fantasma o un demonio, sino una que nos es más familiar. Los relatos incluidos (en el orden que se muestra a continuación) abordan respectivamente los temas que se señalan: en “La pata de mono” (1902) se aborda la superstición y sus consecuencias; en “El pozo” (1902) se trata el chantaje y sus efectos; en “Las tres hermanas” (1914) se examina la avaricia; en “La casa deshabitada” (1907) se habla sobre el miedo y los resultados de exponerse a él sin motivo; en “Jerry Bundler” (1897) se plantea la historia de una broma que sale mal; en “Cuidando del prójimo” (1922) se revisa la culpa; en “La interrupción” (1925) se explora nuevamente el chantaje y el temor a ser descubierto; en “En la biblioteca” (1901) se discute la mentira; en “El capitán Rogers” (1901) se profundiza en la traición; en “El barco desaparecido” (1898) se indaga sobre nuestro limitado conocimiento de los acontecimientos; en “Tres a la mesa” (1898) se propone una historia sobre las razones detrás de lo desconocido; en “El sirviente del hombre moreno” (1896) se reflexiona sobre el delirio de persecución; en “Apareció por la borda” (1897) se analiza la mala comunicación y la imaginación; en “En vela” (1912) se aborda el aprovechamiento del miedo ajeno; en “El fantasma de Sam” (1915) se presenta la historia de una estafa; en “En medio del océano” (1898) se explora la superstición y el ofrecimiento de ayuda a quien no lo necesita; en “Tal para cual” (1901) se presenta una historia centrada en la trampa; y en “El náufrago” (1903) se analiza la superstición y el adulterio.
Un aspecto positivo del libro es que no se ha vuelto obsoleto a pesar del paso del tiempo y de los avances tecnológicos. Una prueba de esto es que “La pata de mono”, por ejemplo, ha inspirado la trama de contenidos audiovisuales más cercanos a nuestro tiempo como Los Simpson, que se basaron en dicho relato para crear el episodio 7 de la temporada 3 (1991). Otro aspecto positivo de la recopilación revisada es el trabajo de Manuel Ortuño, traductor de los relatos al español, cuyo trabajo presenta escasos ejemplos de expresiones idiomáticas traducidas literalmente. Por otra parte, (aunque no se trata de un aspecto negativo) si bien se entiende que “La pata de mono” aparezca primero en la recopilación revisada por ser el relato más famoso, se desconoce el criterio que se tomó para ordenar los relatos elegidos, el cual no es cronológico. Con todo, “La pata de mono y otros relatos macabros” es una lectura recomendada por abordar la maldad desde una perspectiva menos sobrenatural; por la vigencia de los temas que se abordan en él, los cuales siguen siendo sujetos de discusión y reflexión; y también, por la calidad de su traducción.



