¿Patriota o traidor?

El espejo
¿Patriota o traidor?
Galia Razo
La falacia de combatir la corrupción mediante una reforma en el Poder Judicial, que consiste en elegir jueces a través de voto popular, propuesta por el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, ya en el ocaso de su sexenio, ha desatado una serie de manifestaciones, reacción que quizá nunca se pensó podría ocurrir.
El hecho de que integrantes del Poder Judicial, estudiantes de universidades públicas y privadas y hasta la propia presidente del Poder Judicial, Norma Piña, se haya unido respaldando un justo reclamo, tiene en vilo al país.
Pretender que la corrupción existente en el Poder Judicial se combatirá con el simple hecho de que los jueces sean elegidos por el voto popular, no es más que jugar el dedo en la boca de los mexicanos, pues de ser así, todos los políticos serían, por el simple hecho de haber sido elegidos mediante el voto, impolutos en su ser y actuar.
El hecho de que se hicieran elecciones, que alguien las tenga que patrocinar, que partidos políticos estén detrás de un aspirante a ser juez, que además puede ser un recién egresado de la escuela de leyes que haya tenido ocho de promedio, suena a una feroz burla. Primeramente, porque si un partido apoya a determinado candidato, estará comprometido con su postulante o patrocinador; por otro lado, se echa por tierra la carrera judicial. Imagine a un joven de veintitantos años, impartiendo justicia de acuerdo a su real saber y entender ¿sería prudente, conocería la jurisprudencia debidamente, su experiencia de vida le daría suficiente sabiduría? Y no es que los actuales jueces sean todos excelentes, que sería lo deseable, pero la inexperiencia quien sabe a qué tipo de justicia daría lugar. Si de por sí. Dudo mucho que tendrían la sabiduría de Sancho cuando fue nombrado Gobernador de la ínsula Barataria.
Total, que esta reforma que ya pasó en la Cámara de Diputados Federal, ahora se encuentra en el Senado, donde sólo un voto hará la diferencia (ya compraron a dos Senadores de oposición que alegremente se pasaron al oficialismo), y será este miércoles venidero, que habrá de votarse tan delicada situación, lo cual pondría en un antes y después a la República.
Ya líderes de partidos de oposición han cerrado filas diciendo que ninguno se doblará antes los cañonazos de dineros que les ofrecen, ni ante las amenazas de abrirles expedientes de investigación y otras argucias más, y que serán 43 votos los que dirán no a dicha reforma. “Ninguno seremos traidores al pueblo de México”, dicen; en tanto enfrente, Ernestina Godoy, ahora Senadora, dice que no duda que habrá algún “patriota” entre esos opositores, y dará el voto necesario para lograr la reforma aludida.
Es un voto el que tiene en vilo el tema ¿Alguien se atreverá a quedar inscrito en la historia como un traidor? ¿O de inclinar su voto a favor del oficialismo se verá como un patriota? ¡Vaya tiempos revueltos los que vive nuestro México!



