BOLETÍN OFICIAL VS REALIDAD

El Espejo
BOLETÍN OFICIAL VS REALIDAD
Galia Razo
Fue el pasado domingo cuando el conocido bar denominado “La Refi”, en Salamanca, Gto., fue objeto de un ataque por parte de un grupo delincuencial.
Ya estaba el antecedente de un mes atrás (noviembre), ese lugar y otros cuatro del mismo giro, habían encontrado cartulinas con mensajes amenazantes. Sin saber si están vinculadas a estas, fue este fin de semana, que se perpetró el atentado contra la integridad física de los asistentes, así como contra las instalaciones del lugar, ya que se amenazó y prendió fuego al lugar.
Existe, sin embargo, una disparidad entre lo que dicen los que allí estaban al momento del atentado y lo que el oficialismo señala. Algo así como dos realidades. Veamos.
Contra lo establecido en el boletín que emitió el municipio que menciona: “La Dirección de Seguridad Pública de Salamanca informa que la noche de este domingo se registró un suceso en un bar ubicado sobre la avenida Leona Vicario. No se registraron detonaciones por arma de fuego.”, los testimonios de los afectados hablan de que sí hubo detonaciones, que los agresores los hicieron tirarse al piso e inclusive los rociaron con gasolina, al tiempo que les robaban sus pertenencias.
En el boletín municipal se establece: “De acuerdo con la información preliminar, personas desconocidas arribaron al lugar, arrojando una tela encendida, lo que provocó el incendio de algunos objetos. No se reportaron daños mayores, ni personas lesionadas; únicamente una persona presentó crisis nerviosa y fue atendida en el sitio por elementos de la Policía Municipal.”
¡Que fortuna que no hubiera lesionados, y que solo hubiera sido una persona con crisis nerviosa!, pero sin duda fueron más, pues, según declaraciones de los que fueron víctimas de este suceso, al sentir que los rociaban con gasolina, temieron lo peor.
Prosigue el comunicado oficial: “El incendio fue controlado de manera inmediata por personal del establecimiento. Al lugar acudieron elementos de la Policía Municipal, así como corporaciones de seguridad estatales y federales, quienes realizaron las acciones correspondientes para el seguimiento del hecho.”
Entonces, fue una realidad que sí hubo un incendio, que sí hubo afectaciones materiales y que la zozobra e inseguridad de los parroquianos fue un hecho. Que se pudo controlar, es lo afortunado, y que los distintos niveles de protección hayan acudido, quiere decir que cumplieron con su trabajo.
El boletín en cuestión señala también: “De manera inmediata se desplegó un operativo de seguridad para salvaguardar la integridad de los comensales y personal de los distintos bares y restaurantes de la ciudad, así como para la posible localización de los presuntos responsables.”
Excelente que se haya desplegado el operativo, pero, como sucede con notoria frecuencia, no hubo detenidos, no hay pistas para dar con ellos, y la impunidad campea.
Los responsables de La Refi Crudería, como se les encuentra en redes, emitieron un comunicado de que cerrarán temporalmente. Este hecho representa el cierre -aunque sea temporal- de una fuente de trabajo, además de que era lugar donde muchas personas gustaban de ir a pasar el rato en camaradería.
Al final, estando en el umbral de un nuevo año, la inseguridad no ha disminuido, sino que está cerrando con fuerza, como haciendo notar que vendrá reforzada, pues si bien, este es apenas uno de los últimos incidentes ocurridos en este municipio, está la sumatoria de cuerpos encontrados, de asesinatos que se han multiplicado, y de esta violencia que nadie desea pero que es una lacerante realidad.



