¿Es este el gobierno que merecemos?

Contrapeso
¿Es este el gobierno que merecemos?
Grecia Chavira
Te has preguntado si ¿Tienes el gobierno que mereces? o ¿Este es el gobierno que quieres? Por mi parte he escuchado en varios momentos esas preguntas como afirmaciones. Yo no creo merecer lo que estamos viviendo y de ninguna manera es ésta la forma en que quiero que se gobierne nuestro país. Si me acompañas te quiero llevar a reflexionar sobre nuestro presente político.
Al inicio de los 2000´s, con la llegada del Partido Acción Nacional al poder, se sostenían hipótesis de que la alternancia política en México era evidencia de que comenzamos el camino hacia la democracia. Estamos a 26 años de ese arranque y si hacemos un “corte de caja” experimentamos la necesidad de defenderla o, en el mejor de los casos, continuarla.
Actualmente no resulta suficiente reducir nuestra participación política al voto durante las elecciones, si es que alguna vez lo fue. Hoy encontramos otras formas legítimas de participación política que nos ha dado resultado. Considero necesario hacer una comparativa entre la política de hace 26 años atrás porque parece que nuestros abuelos y algunos de nuestros padres no tienen claro que la política como la vivieron ellos ya no resultó suficiente para hacerle frente a nuestra realidad.
Constantemente escucho a personas mayores de 50 años decir cosas como “a las juventudes no les interesa la política”, “no se dan cuenta de lo que pasa”, “no les interesa solucionar los problemas sociales”. Yo difiero, creo que ellxs no alcanzan a comprender los retos a los que nos enfrentamos la generación de finales de los 80s y 90s, por ejemplo: tenemos jornadas laborales de más de 8 horas; buscamos ejercer maternidades y paternidades presentes; asumimos la responsabilidad en la tenencia de mascotas; conocemos la importancia de una vida saludable con horarios asignados a ejercicio; nuestra vida social se caracteriza por redes sociales absorbentes y adictivas; permanecemos en la constante búsqueda de nuestra salud mental y a todo ello le tenemos que sumar la constante urgencia de organizarnos o participar políticamente para defender la violación a alguno de nuestros derechos humanos, vamos caminando con una constante sensación de indignación que altera nuestra salud emocional.
Este año estamos siendo testigos de una creciente participación ciudadana, creo que hartarnos de esa sensación de indignación nos está obligando a tomar todos esos asuntos en nuestras manos. Me refiero, por ejemplo, a las manifestaciones (feministas, de madres buscadoras, ambientalistas), peticiones escritas (la iniciativa por las 48 horas), organización de foros (las labores detrás de la ley trascienden), impulso de iniciativas (la acciones por el derecho a decidir en diferentes estados, pero especialmente Guanajuato), entre otras muchas maneras en las que la ciudadanía ha manifestado sus pensamientos y necesidades de forma pública.
Es verdad que nuestro contexto es un caldo de cultivo para estas expresiones, podemos atribuir esta participación a las redes sociales que facilitan mantenernos informados en tiempo real de los sucesos físicamente lejanos a nosotros, también podemos decir que estamos influenciados por un evento internacional como lo es la copa mundial de fútbol que nos permite proyectarnos ante el mundo con mayor incidencia. Creo que lo mejor que podemos hacer es, aunque veamos que todo se está quemando a nuestro alrededor (tengo en mente el meme del perrito con sombrero que está sentado tomando café mientras su entorno se encuentra en llamas), podemos: primero, quiero pedirte que no te desesperes o te frustres; segundo, no permitas que otras personas tomen las decisiones por ti; tercero, que encuentra el tema o la causa que más te motivan o te apasionen seguramente vas a encontrar formas de involucrarte.
Sé que parece un gran compromiso e incluso puede sonar absurdo que te proponga “defender” o “mantener” la democracia, pero creo que representa el primer paso de un largo camino, que no necesariamente tenemos que recorrer solxs, pero sé que también puede ser más agradable de lo que parece.
Te invito a seguirnos y en próximas cápsulas, voy a hablarte de diferentes formas de participar y de diferentes temas que podrían interesarte.



