Cuentos de amor, locura y muerte: reseña del libro

La voz de la experiencia
Cuentos de amor, locura y muerte: reseña del libro
Por Gonzalo Enrique Bernal Rivas
Horacio Quiroga fue un uruguayo con residencia en Argentina que fue autor, entre otros libros, de la antología Cuentos de amor, locura y muerte. El libro fue publicado por primera vez en 1917 por la Sociedad Cooperativa Editorial Limitada, aunque en la presente reseña se centra en la edición publicada por la casa editorial BOEK México en 2019. Cuentos de amor, locura y muerte incluye una introducción y quince cuentos. En la introducción llaman la atención dos factores que tuvieron una influencia decisiva sobre el trabajo del autor. El primero son sus estancias en la selva y el segundo su interés por la muerte derivada quizá del hecho de que su vida estuvo marcada por varios sucesos trágicos, desde el suicidio de su padrastro hasta el propio.
En el primer cuento, A la deriva, un hombre es mordido por una serpiente y muere, recordándonos que la naturaleza es implacable; en el segundo cuento, Alambre de púa, un toro muere al cruzar un límite marcado con alambre, enseñándonos que hasta los más fuertes perecen; en el tercero, El almohadón de plumas, una mujer muere sin ser diagnosticada, víctima de un animal que, oculto en su cojín, le chupó la sangre, señalándonos que lo invisible puede destruirnos; en el cuarto, El solitario, un joyero casado con una mujer avariciosa la mata enterrándole un diamante en el corazón, haciéndonos notar que la falta de amor puede terminar en violencia; en el quinto, La gallina degollada, cuatro hermanos con enfermedades mentales que vivían abandonados asesinan a su única hermana sana y poseedora de todas las atenciones de sus padres, haciéndonos ver que la falta de amor hacia los hijos puede tener terribles consecuencias; en el sexto, La insolación, un grupo de cinco perros foxterrier siguen a su dueño, quien es perseguido por la muerte hasta que lo alcanza, subrayando que la muerte no puede evitarse; en La meningitis y su sombra, una mujer gravemente enferma pide hablar con su enamorado, un hombre al que apenas conoce, el cual acepta ayudar, después el hombre se enamora, la mujer sana y comienzan una relación de pareja, con lo que el autor afirma que el amor puede nacer en la fragilidad.
En La miel silvestre, un contador público toma miel venenosa y es devorado por hormigas para advertirnos que la ingenuidad puede ser castigada por la naturaleza; en La muerte de Isolda, un hombre deja a su novia, luego se arrepiente y la busca, pero es rechazado por ella, recordándonos que la indecisión y el orgullo pueden destruir al amor; en Los buques suicidantes, un marinero le cuenta a sus compañeros cómo vio que la tripulación de otros barcos se tiraban al mar, para mostrarnos que la desesperación puede llevarnos a dejar la seguridad; en Los mensú, dos obreros despilfarran su sueldo y huyen de su patrón (que prefiere verlos muertos a que desaparezcan debiéndole dinero), uno muere y el otro es rescatado y contratado por un nuevo empleador, con lo que el autor aborda la explotación laboral; en Los pescadores de vigas, un contador inglés intercambia un fonógrafo por tres docenas de vigas de palo de rosa con un indígena, quien las obtiene ilegalmente, haciéndonos reflexionar sobre el abuso de poder como origen de la corrupción de los más vulnerables; en Nuestro primer cigarro, un niño le juega una broma a su tío, quien lo persigue y el pequeño finge haberse suicidado en un pozo, haciendo notar que las bromas pesadas pueden tener consecuencias; en Una estación de amor un par de adolescentes de enamoran, pero el padre de él se opone porque cree que la madre de ella es una cazafortunas, años después el muchacho ya casado se encuentra con la muchacha y su madre y las invita a pasar unos días a su casa, la madre muere y la muchacha acepta dinero y se va, con lo que Quiroga apunta que los intereses económicos pueden acabar con el amor juvenil; y en Para noche de insomnio, cuatro amigos llevan el cadáver de un suicida a una funeraria, donde este último resucita, haciendo que todos huyan, y después, uno de los amigos encuentra a los otros tres y al suicida muertos en su cama, presentando el miedo a lo desconocido como un temor que puede trastornar a las personas.
Cuentos de amor, locura y muerte es una obra que más allá de estar integrada por relatos trágicos, nos permite apreciar la perspectiva de Quiroga sobre la fragilidad de la vida humana y la violencia presente en la naturaleza y en las relaciones sociales. A poco más de un siglo de la publicación de la primera edición, lo inevitable abordado por esta serie de cuentos les otorga su vigencia en nuestra época.



