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Sinergia por la educación

Galia Razo

Sinergia por la Educación se denominó el zoom realizado el día de hoy, convocado por el Frente Nacional de la Familia, donde se plantearon las posturas desde el punto de vista de los padres respecto a los libros de texto.

Integrantes de Coparmex, diversas asociaciones civiles, líderes, maestros, padres de familia y profesionistas en general, estuvieron participando en este foro virtual donde quedó claro que no pertenecen a ningún partido político ni a ninguna postura ideológica, pero todos coinciden en que el contenido de los libros no es el mejor para la formación de las nuevas generaciones de mexicanos. Cabe señalar que prevaleció la prudencia pues se dejó en claro que no se trata de satanizar los textos, ni de quemarlos o arrancarles hojas, sino de exigir libros que respondan a las necesidades. Finalmente, dijo uno de los participantes, los libros se pagan con nuestros impuestos, así como el sistema educativo, no hay ninguna educación gratuita.

En tanto, y de manera muy independiente, circula en redes la invitación que la fracción del PAN desde el Senado, para promover amparos en contra de los libros de texto, facilitando el formato para realizar tal trámite que señala: “VENGO A SOLICITAR EL AMPARO Y PROTECCIÓN DE LA JUSTICIA FEDERAL, en contra de los actos y normas generales expedidas por las autoridades que señalaré como responsables a continuación y que vulneran derechos sustantivos tutelados en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y en los tratados internacionales de la materia.”

Por su parte, el Gobierno Federal ha implementado “la vespertina”, una conferencia que todas las tardes trata de explicar, en voz de los autores de los libros de texto encabezados por Max Arriaga, Director General de materiales educativos de la SEP, las bondades del nuevo planteamiento formativo que proponen los textos.

La polémica en torno a los libros de texto está candente y los puntos de vista ofrecen una amplia gama de posturas. Esto, a tan solo 17 días de la entrada en vigor. Lo que parece si será un hecho, es que los infantes en su educación primaria e incluso secundaria, resentirán este jaloneo, ya sea que utilicen o no los discutidos libros. Serán parte de una difícil generación que cargará con transformaciones que no queda claro a dónde pretenden ir a parar.

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